El fin de semana pasado me tocaron dos viajes muy particulares. Aclaro de entrada que ambos fueron en Uber tanto de ida como de vuelta. Emprendí mi viaje y me dirigí hacia un restaurante uruguayo ya que tenía muchas ganas de comer algo típico casi argentino, que de igual modo estuvo todo delicioso. Al subirme al Uber, como siempre saludo y pregunto antes de entrar si el coche estaba a mi nombre (me ha pasado de subir en el Uber de otra persona y bueno. esa otra persona termino tomando el mío) pero esta vez fue distinto ya el hombre que manejaba el coche era sordo mudo hasta lo que logré entender. No fue gran complicación te diré, sino que fue una sorpresa por que como lo había comentado anteriormente en otro post, me dedico al desarrollo de software, web, etc. por lo que experimentar un servicio como el de Uber donde incluyan a personas con ciertas capacidades reducidas me dejo completamente sorprendido. El conductor, un hombre super amable, hiper atento y en todo momento se dio...